China ha intensificado sus ejercicios militares en el Indo-Pacífico, ejecutando maniobras con fuego real en diversas áreas estratégicas, desde el estrecho de Taiwán hasta las costas de Australia y Nueva Zelanda en el mar de Tasmania. Estas acciones han elevado la preocupación entre los países de la región, particularmente entre los aliados de Estados Unidos, quienes interpretan estas maniobras como una demostración de fuerza y un intento de medir sus respuestas ante posibles escenarios de conflicto.
Ejercicios en Taiwán: una demostración de poder
El Ejército Popular de Liberación (EPL) llevó a cabo la semana pasada un “entrenamiento de tiro” en aguas a 74 kilómetros de la costa suroccidental de Taiwán. Este movimiento provocó la reacción de Taipei, que desplegó aviones militares y buques de guerra para monitorear la situación.
Además, China realizó un “simulacro conjunto de preparación para el combate” en las inmediaciones de Taiwán, involucrando 45 aviones militares y 14 buques de guerra. El Ministerio de Defensa taiwanés denunció que estas maniobras se realizaron sin previo aviso, lo que representó un riesgo para la aviación civil y la navegación comercial en la región.
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En respuesta, Taiwán movilizó sus fuerzas militares el 26 de febrero de 2025, subrayando la amenaza que representan estos ejercicios para la estabilidad regional.
Expansión de maniobras en el Indo-Pacífico
Además del estrecho de Taiwán, el EPL ejecutó ejercicios militares en el golfo de Tonkín, cerca de Vietnam, y en el mar de Tasmania, una zona de gran relevancia estratégica entre Australia y Nueva Zelanda. En este último escenario, tres buques de guerra chinos realizaron maniobras con fuego real, generando preocupación en Canberra y Wellington.
Judith Collins, ministra de Defensa de Nueva Zelanda, advirtió sobre la presencia de buques chinos equipados con misiles balísticos antibuque, capaces de alcanzar Australia. En declaraciones en radios locales, Collins enfatizó que “nunca habíamos visto un grupo operativo de esta capacidad realizando este tipo de trabajo”.
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Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters, expresó su descontento a su homólogo chino, Wang Yi, durante una reunión en Pekín, calificando las maniobras navales como “un fracaso” en las relaciones bilaterales.
China rechazó las críticas de Australia y Nueva Zelanda, acusándolos de exagerar deliberadamente el asunto y de realizar una “crítica injustificada”. No obstante, la creciente presencia militar china en la región ha impulsado a varios países a reconsiderar sus estrategias de defensa y a aumentar sus inversiones en capacidades militares.
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Implicaciones estratégicas y respuesta regional
Varios países de la región comenzaron a reforzar sus capacidades militares para contrarrestar la creciente actividad del EPL. En este sentido, Japón y otros aliados de EE.UU. han subrayado la importancia de documentar y visibilizar las acciones de las fuerzas armadas chinas en la región.
Con la administración Trump enfocada en facilitar negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, analistas prevén que China continuará con ejercicios militares de corto plazo en el Indo-Pacífico, muchos de ellos sin previo aviso, manteniendo la presión sobre los aliados de EE.UU. en la región.
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