China está explorando el uso de robots de combate equipados con municiones termobáricas, una decisión que ha generado un amplio debate debido al poder destructivo de estas armas. En un reciente estudio del Ejército Popular de Liberación (EPL), se detalla la posibilidad de integrar estas municiones en plataformas no tripuladas para escenarios de guerra urbana, donde los entornos cerrados y la densidad estructural presentan un desafío para las armas convencionales.
Robots y guerra urbana: un nuevo paradigma militar
Los recientes simulacros del EPL han demostrado que los robots armados con armas ligeras enfrentan dificultades para neutralizar a enemigos atrincherados en edificios y búnkeres subterráneos. Como solución, los científicos chinos han propuesto equipar estos sistemas con cabezas termobáricas, conocidas por su letalidad y capacidad de generar explosiones masivas en espacios cerrados.
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Un video generado por inteligencia artificial que circula en redes sociales chinas ilustra un escenario de combate urbano donde un perro robótico, equipado con una ametralladora y emitiendo una melodía infantil, persigue a combatientes humanos en un entorno oscuro. Aunque la representación es ficticia, refleja las estrategias que China podría estar considerando en sus desarrollos militares.
El poder destructivo de las armas termobáricas
Las armas termobáricas, también llamadas “bombas de vacío”, utilizan el oxígeno del entorno para generar explosiones de gran magnitud. Al dispersar un aerosol explosivo antes de la ignición, producen una onda expansiva de alta temperatura y presión que puede devastar estructuras y eliminar a los combatientes enemigos en espacios cerrados. Su capacidad para succionar el oxígeno circundante también las hace especialmente letales para objetivos en túneles y búnkeres.
El uso de este tipo de municiones ha sido altamente controversial. Aunque su empleo en conflictos previos, como en Siria y Ucrania, ha demostrado su efectividad, también ha suscitado críticas debido a su alto potencial destructivo y las consecuencias humanitarias que genera.
Implicaciones estratégicas y reacciones internacionales
La incorporación de robots de combate con armas termobáricas plantea importantes implicaciones en la doctrina militar y la seguridad internacional. Equipar sistemas no tripulados con este tipo de armamento podría redefinir los enfrentamientos urbanos, permitiendo ataques de gran escala sin exponer a las tropas propias. Además, podría generar nuevas preocupaciones sobre la regulación del uso de robots armados en conflictos.
China no ha sido el único país en explorar este tipo de tecnología. Estados Unidos y Rusia también han desarrollado sistemas no tripulados con capacidades letales avanzadas, aunque el despliegue de armas termobáricas en plataformas robóticas aún no ha sido oficialmente anunciado por estas potencias.
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